Antes que cumplas un año, tu mamá empezó a trabajar en una panedería. Todas las tardes te dejaba con tu abuela y yo te recogía al llegar del trabajo. La pasábamos bien, en casa teniamos toda la tarde para nosotros, te hablaba de todo, especialmente de música, tocábamos guitarra, armónica y algunas veces me hacías enchufar mi piano. Te daba de comer y me pasaba toda la tarde bañándote. Cuando al fin te dormías podía descanzar un momento y esperar a tu mamá que llegaba de la panedería con bocaditos, empanadas y leches asadas. Un banquete después de tanto trabajo contigo.
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